Hasta ahora era cierto que las máquinas destruyen puestos de trabajo. Un nuevo estudio cuestiona este hallazgo y afirma que, en general, se crean más puestos de trabajo de los que se destruyen. En la práctica, el resultado probablemente dependa más de la determinación de las empresas de abordar la transformación digital.
El debate sobre los efectos de la automatización industrial ha estado dominado hasta ahora por informes sobre sus consecuencias negativas, sobre todo por la constatación de que las máquinas están destruyendo puestos de trabajo para las personas. Por ejemplo, Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne, de la Universidad de Oxford, argumentaron en su estudio ampliamente citado realizado en 2013 que la mitad de los empleos (en Estados Unidos) se eliminarían debido a su potencial de automatización. Frey y Osborne determinaron las consecuencias de la automatización al determinar si un trabajo individual podía ser reemplazado por un robot. El Instituto de Investigación del Empleo (IAB) también analiza este tema desde la misma perspectiva, habla de sustitución y describe así la proporción de puestos de trabajo que pronto podrían ser realizados por máquinas. Este llamado potencial de sustitución está aumentando y actualmente se sitúa entre el 15 y el 30 por ciento.
No se puede negar que las computadoras, los algoritmos y las aplicaciones con inteligencia artificial están haciendo que los trabajos sean redundantes. La comunicación con los clientes se realiza a través de chatbots, los sistemas de IA identifican debilidades legales en los contratos o evalúan imágenes de rayos X y la automatización inteligente está asumiendo cada vez más tareas en la producción. Las personas que hasta ahora desempeñaban estos trabajos han perdido su empleo, de eso no hay duda. Según el Fondo Monetario Internacional, las mujeres que trabajan en la producción asalariada en todo el mundo se verán especialmente afectadas. Según informa FAZ, aquí están en juego 180 millones de puestos de trabajo en las próximas dos décadas. ¿Pero cómo es posible que otros estudios o incluso el propio gobierno federal afirmen que la digitalización también creará, según el Ministro Federal de Trabajo Heil, 1,3 millones de puestos de trabajo en 2025?
La respuesta está en la redacción. La automatización industrial no debe equipararse con la digitalización. La automatización destruye puestos de trabajo (o más bien, deja a las personas desempleadas) si no se les da la oportunidad de aprender algo más o de continuar su educación. Un estudio del Foro Económico Mundial en colaboración con Boston Consulting Group predice que el 95 por ciento de los 1,4 millones de empleos amenazados por las máquinas en EE. UU. podrían salvarse si las empresas invirtieran únicamente en medidas de reciclaje y capacitación.