Instalar una CPU en la placa base es una de las primeras tareas al montar un PC, pero es crucial instalar un disipador en tu placa base para mantener las temperaturas bajo control. Puedes instalarlo al final, pero si no se coloca correctamente, la CPU puede sobrecalentarse y el sistema se apagará antes de cargar el sistema operativo.
Asegúrate de tener a mano:
Estos son los pasos generales para instalar un disipador en tu placa base. Recuerda que los detalles específicos pueden variar ligeramente según la marca y el modelo de tu placa base y disipador.
Prepara la Placa Base: Si ya tienes un disipador instalado, retíralo con cuidado. Limpia la superficie del procesador con un paño suave y alcohol isopropílico para eliminar cualquier resto de pasta térmica antigua. Asegúrate de que esté completamente seco antes de continuar.
Aplica la Pasta Térmica (si es necesario): Si tu nuevo disipador no tiene pasta térmica pre-aplicada, aplica una pequeña cantidad (aproximadamente del tamaño de un grano de arroz o un guisante pequeño) en el centro de la parte superior del procesador. No extiendas la pasta tú mismo; la presión del disipador hará este trabajo.