Si Windows 10 u 11 va lento, se cuelga, salen errores raros o notas fallos después de una actualización, muchas veces el problema no es “tu PC viejo”, sino archivos del sistema dañados o una imagen de Windows corrupta. La buena noticia es que puedes intentar repararlo sin reinstalar nada usando herramientas incluidas en Windows: SFC, DISM y CHKDSK. En esta guía te dejo el orden correcto, qué hace cada comando y cómo interpretar el resultado.
Qué vas a conseguir (y qué no)
Esto sirve para reparar archivos de sistema protegidos y componentes de Windows que se hayan corrompido, y también para detectar/corregir errores del disco. Suele ayudar con cuelgues, errores al abrir apps del sistema, fallos de Windows Update y comportamientos “raros”. No arregla problemas de hardware (RAM mala, SSD moribundo), ni sustituye una limpieza de malware si hay infección activa.
Antes de empezar (2 minutos)
- Guarda lo importante y cierra programas.
- Conecta el portátil a la corriente.
- Abre el Terminal/CMD como administrador: botón Inicio → escribe “cmd” o “Terminal” → “Ejecutar como administrador”.
Paso 1: Reparar archivos del sistema con SFC
SFC (System File Checker) revisa archivos del sistema y repara los que falten o estén dañados.
Espera a que llegue al 100%. Tarda varios minutos. Cuando termine, fíjate en el mensaje:
- “No se encontró ninguna infracción de integridad”: bien, SFC no ve corrupción.
- “Se encontraron archivos dañados y se repararon correctamente”: reinicia y prueba si el fallo se fue.
- “Se encontraron archivos dañados, pero no se pudieron reparar algunos”: pasa al Paso 2 (DISM), porque la “fuente” de reparación puede estar dañada.

Paso 2: Reparar la imagen de Windows con DISM
DISM (Deployment Image Servicing and Management) repara la imagen de Windows que SFC usa para restaurar archivos; por eso se recomienda cuando SFC no puede arreglarlo todo.
Ejecuta:
DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth
Este comando puede tardar bastante y a veces parece “atascado” en cierto porcentaje; déjalo terminar. Según guías de uso habituales, tras DISM conviene volver a pasar SFC para que repare lo que antes no pudo.
Paso 3: Vuelve a ejecutar SFC (sí, otra vez)
La idea es: DISM repara la base (imagen), y luego SFC repara archivos usando esa base. Si ahora te dice que reparó todo, normalmente ya estás.
Paso 4 (opcional): Comprobar el disco con CHKDSK
Si sospechas de problemas de disco (PC muy lento, errores al copiar, apagados extraños, archivos corruptos), CHKDSK revisa el sistema de archivos y puede intentar corregir errores y buscar sectores defectuosos.
Comando típico:
chkdsk C: /F /R
Te puede pedir programarlo para el próximo reinicio; acepta y reinicia.
Problemas típicos y soluciones rápidas
- DISM falla por falta de conexión: DISM puede necesitar acceso a componentes online; conecta el PC a Internet y repite.
- Tras reparar, Windows sigue “sin internet” o la red va fatal: puedes resetear Winsock y la pila IP con netsh; Microsoft indica el uso de netsh int ip reset para restablecer TCP/IP.
- Si SFC/DISM no encuentran nada pero el PC va fatal: mira drivers (GPU, Wi‑Fi, chipset) y salud del SSD (SMART), porque esto ya apunta más a drivers/hardware que a archivos del sistema.
Checklist final (para cerrar bien)
- Reinicia el PC.
- Prueba el problema que tenías (arranque, Windows Update, app que fallaba).
- Si ya va bien, crea un punto de restauración y haz backup.
Otros artículos interesantes


